Amadas crayolas,
Una de las cosas que la vida me ha enseñado, es comprender la diferencia entre sentir lástima por la circunstancia de mi prójimo y sentir compasión.
Desde mi punto de vista, sentir lástima es unirme al sufrimiento de alguien; sufrir junto con el. Y no creo que esto sea bueno ó malo, pero no encuentro que sea constructivo. Por otro lado, sentir compasión, lo entiendo como intentar comprender el sufrimiento de alguien y simplemente acompañarlo, haciéndole saber que estoy ahí para ofrecer lo que dentro de mis posibilidades pueda serle útil.
Algunas veces, solamente es acompañarlo en un silencio compartido. Otras veces es escuchar intentando no juzgar. También puede ser, dar un punto de vista cuando es requerido, en fin, estar ahí aportando lo mejor de mí, consciente de mis limitaciones que mi condición humana posee.
Tal vez recuerden a mi pequeño amigo Mark, que hace 4 años dió su salto cuántico a través de una enfermedad llamada leucemia. Muchos de ustedes como siempre, me apoyaron difundiendo la solicitud de donativos para que su familia lograra solventar los gastos de un transplante de médula.
Mi amigo Rafa Covarrubias hizo una generosa aportación que hasta el día de hoy, agradezco desde el alma. La misión de Mark en éste plano, terminó antes de que se pudiera llevar a cabo este transplante.
¿Para qué, Mark compartio con nosotros, menos de una decada esta linea en el tiempo? Para dejarnos diversas enseñanzas a quienes tuvimos el privilegio de conocerlo pero también para regalarnos una importante fundación que ayuda a los pequeños que como el en su momento, hoy sufren la compleja circunstancia de vivir con cáncer.
La fundación lleva su nombre y puedes conocer más sobre ella en www.fundacionmark.org
Hoy comparto contigo mi enriquecedora experiencia para invitarte a que participes con tu granito de arena.
A las 9:00 de la manana, Adriana y yo llegamos a las oficinas de Fundacion Mark para hacer una visita a niños enfermos de cáncer, en uno de los hospitales en dónde Fundacion Mark tiene un espacio establecido. El equipo de voluntarios dirigido por la mamá de Mark quien encabeza el patronato de dicha fundación nos llevaron hasta el hospital.
Aproximadamente 8 habitaciones con 8 camas en cada una de ellas, son ocupadas por casi 30 pequeñitos. Las habitaciones están divididas en dos áreas. Oncologia, en donde se encuentran niños que tienen algún tumor localizado en algún área de su pequeño cuerpo y hematología en donde se encuentran niños que el cáncer se localiza en el torrente sanguíeo.
La tarea es llevar esparcimiento, alegría y amor a estos niños para intentar desviar su foco atencional de su dolorosa y complicada enfermedad.
Los niños que pueden salir de sus habitaciones, se acercan con su característica mirada curiosa y su increible capacidad de asombro a pesar de su circunstancia.
Algunos niños se sienten tan agotados ó son presas del terrible dolor, que prefieren realizar su juego ó manualidad en su cama. Los debotos y amorosos padres comparten con esperanza y una pequeñita chispa de alegría la actividad recreativa.
Nunca habia vivido tan de cerca lo que este abominable monstruo devorador puede causar en un pequeno ser que te mira con dolor, tal vez buscando la respuesta al porque y para que de su destino pero que al mismo tiempo te agradece y te invita a que compartas el creativo y mágico mundo del juego y la diversión.
Una pequeñita de 9 anos, realizó su mejor esfuerzo para llegar hasta el lugar de juego pero era tal su malestar que nos pidió la acompañaramos de regreso a su habitación. Mariana, nuestra lider de voluntarios me asigno dicha tarea, así que mi nueva amiguita y yo, caminamos con calma hasta su habitación.
Una vez en su cama, juntas realizamos la manualidad. Durante las 3 horas que compartimos la actividad, vomito 5 veces y nunca dejo de quejarse del dolor pero tampoco nunca se rindió. Se necesita ser una guerrera para vivir con gallardía una enfermedad como la que ella tiene.
Me habló sobre su familia, sobre sus gustos, sobre sus sueños, sobre sus planes. Ella junto con su mamá esta tomando un curso para certificarse como risoterapeuta, dice que cuando logre vencer el cáncer, quiere ayudar a las personas enfermas.
Reímos y lloramos y también destrozamos el material de la manualidad, intentando sacar ambas, nuestra ira contenida, siempre de una manera divertida. En un momento me sentí una pequeña alumna frente a una gran maestra que a través de una intensa terapia, me ayudaba a vencer mis miedos y superar mis frustraciones.
Yo te invito a que navegues por la página y si esta dentro de tus posibilidades, hagas un donativo ó te incluyas en alguna de las visitas y si de alguna manera sientes el llamado por esta causa, te unas al equipo de voluntarios.
Gracias, gracias, gracias por formar parte de esta cadena de difusión para dar a conocer lo que podemos hacer por nuestros niños de El Mexicanito, nuestros hermanos Saharahuis ó nuestros pequeñitos enfermos de cáncer.
Que la paz habite en ti en todo momento.
Laura
Intuyo que antes de llegar, era una esfera de luz violeta, vibrando en alta frecuencia y teniendo ganas de ser materia para volverte a amar.
jueves, 4 de marzo de 2010
miércoles, 10 de febrero de 2010
El Famoso Efecto Mariposa

Hola cayolas,
Creo que todos los que habitamos este hermoso, fascinante y complejo planeta azul, coincidimos en que todos los días vivimos experiencias trascendentales que nos ayudan a aprender algo mas sobre nosotros mismos y por añadidura sobre los demás.
En mi caso, hoy sábado 6 de febrero, fue uno de esos días que yo llamo: “Un día de examen sorpresa en la escuela de la vida”.
Me levante a las 9:00 a.m. media hora después de lo planeado. Con prisa ventile mi habitación, tendí mi cama, me duche, me vestí y salí corriendo sin desayunar para tratar de llegar a la oficina a las 10:00 a.m. como lo habíamos acordado Adriana y yo.
Llegue 10 minutos retrasada creyendo que seria intrascendente, aun cuando la vida se ha encargado de enseñarme que no existe acto alguno que no tenga un efecto fundamental en mi y en los demás. El famoso efecto mariposa.
Adriana ya me esperaba en la puerta. Me subí al auto y nos dirigimos hacia nuestra primera escala del dia. Un proveedor por la zona de Vallejo para recoger unos artículos promocionales.
Llegamos al taller, los artículos estaban listos pero la factura no. Mi eterno dialogo interno me exigía tomar una decisión sobre esperar la factura o regresar por ella la próxima semana ya que nuestra siguiente tarea era la de recoger unos reconocimientos a las 12:00 p.m., con un proveedor que se encuentra en Texcoco. Una vez mas, creí que 5 minutos no marcarían ninguna diferencia y decidí esperar por la factura.
Me subí al auto de nuevo y Adriana me comento que había traído mi libro de José Saramago, titulado “Caín” porque lo había olvidado en mi escritorio y ella sabia que quería leerlo este fin de semana. Lo agradecí pero no sabia lo importante que se volvería este hecho.
Como soy una copiloto de mediano desempeño, siempre me esfuerzo por realizar mi mejor papel y ponía mucha atención en el mapa y las señales con las que debía apoyar a Adriana.
Llegamos hasta el aeropuerto sin contratiempos pero en uno de los puntos para tomar la autopista a Texcoco, un par de patrullas obstruían el paso. Nos detuvimos y le pedimos al oficial que nos ayudara a diseñar un nuevo mapa para llegar a Texcoco por las vías alternas.
Seguimos el nuevo camino trazado, hasta llegar a una zona habitacional por Avenida Central.
Comenzaron a detenerse los autos debido a un bloqueo fuera de nuestro campo visual a unos cien metros de distancia. 2 minutos habrían hecho la diferencia. Nosotras viajábamos por el carril de baja velocidad. Tanto en carriles centrales como laterales, empezaron a detenerse los coches. Minutos después, dos helicópteros sobrevolaban la zona.
Adriana y yo especulamos y creímos que se trataba de algún accidente y que como en anteriores experiencias, habría que esperar unos minutos en lo que liberaban algún carril para darnos paso.
En ese momento agradecí que Adriana hubiera traído mi divertido libro de Saramago. Ofrecí leer en voz alta pero ella prefirió escuchar la radio.
15 minutos después, la gente al rededor comenzó a apagar los motores de sus autos y algunas de estas personas bajaban de los mismos para acercarse al lugar e investigar.
Fue hasta ese momento que mis prejuicios afloraron. Con un panéo visual me percate de mi escenario. Del lado izquierdo podía ver pasar el Metro; de mi lado derecho un camellón lleno de arena mezclado con pasto seco eran la base de decenas de popo de perro, botellas de plástico, colillas de cigarro, bolsas de polietileno y algunas otras cosas amorfas. Después del camellón, dos carriles laterales con camiones de redilas, mayor numero de autos de modelos antiguos que recientes y sobre la banqueta algunos comercios y casas que parecen cajitas de zapatos pintadas de colores brillantes, decoradas con grafitis. Ninguna tenia una bonita fachada.
Yo vivo en una colonia de interés social, en Lomas Verdes y pertenezco a la clase media, así me he auto etiquetado, durante la mayor parte de mi vida. Y en el medio social en el que me desenvuelvo cotidianamente, he aprendido algunas cosas.
Por ejemplo: En el tiempo en el que quise pertenecer a una religión, en misa me ensenaban que la gente “pobre” que vive en lugares como en el que hoy me encontraba, es mi prójimo y hay que rezar por ellos y ayudarles cuando lo necesitan pero cuando salia de la iglesia y me subía a mi auto, me ensenaban, que si por alguna circunstancia, durante algún alto en el semáforo, veía aparecer a alguno de estos individuos, debía subir todos los vidrios, poner los seguros, esconder el bolso debajo del asiento y por ningún motivo voltear a verlos. Pues son las personas que te roban, las que te secuestran, es decir, los prójimos incómodos.
Como me di cuenta de que el 95% de las personas en los autos, en las calles y sobre los puentes peatonales encajaban en este perfil, comencé a sentirme nerviosa. Saque las antenas y estaba muy alerta. Observaba a mi alrededor y comenté con Adriana algo que me rompió el esquema.
Todas, absolutamente, todas las personas, tenían una actitud pacifica, aun los enojados, se manifestaban de manera cabal. Nuestros vecinos del lado derecho, cuatro hombres, de esos que me han ensenado que si te los encuentras a tu paso, mejor rezas y caminas lo mas rápido que puedas, encontraron una tienda de abarrotes, compraron tortillas, refrescos, pan bimbo, jamón y mayonesa y sobre el camellón antes descrito, hicieron un pic-nic con fondo musical que provenían de la radio de su camión de redilas. Nuestros vecinos del lado izquierdo, sacaron refrescos y vasos y permitieron a sus niños pequeños, pasear entre los autos.
El vecino de enfrente, de plano cerro su auto y se fue rumbo a aquello que fuera, que nos bloqueaba el paso.
Yo seguí leyendo, pretendiendo que no me percataba de los hombres vestidos con camisetas sin mangas y actitud voluntariosa que se paseaban mirando hacia el interior de los autos. Salían de las calles de la colonia afectada.
Me daba seguridad la actitud de tolerancia y paciencia que demostraba Adriana ante nuestro principio de realidad pero estaba con un ojo al libro y otro al garabato.
Después de media hora, con el auto apagado, sin aire acondicionado y bajo el rayo de sol, decidimos abrir las ventanas, dejando de lado lo aprendido. Le pregunte a un par de hombres que regresaban del origen del bloqueo y nos informaron que los vecinos de la zona, habían colocado una barricada que bloqueaba el paso y habían decidido no retirarla, hasta que no llegara el señor Pena Nieto en persona.
Dijeron que tenían palos y manifestaban su molestia al no recibir ayuda.
Que debido al desborde del Río “Los Remedios”, sus hogares estaban inundados de aguas negras.
Lo de los palos de escoba me asusto, pero que no nos dejarían pasar hasta que llegara Pena Nieto me puso peor.
Después de 45 minutos, “Caín” de Saramago comenzó a parecerme una lectura interactiva.
Un párrafo me hizo despertar y darme cuenta de que estaba ahí, sentada, siendo espectadora, lamentando mi situación, quejándome internamente, sin hacer nada al respecto.
Me arme de valor y tome la decisión.
Mi terapeuta me dirá que estoy hoy , aquí, escribiendo esto y compartiéndolo con ustedes, porque tengo una terrible necesidad de llamar la atención y ser aceptada. Y lo que pienso al respecto, es que hasta los desordenes psicológicos tienen su parte positiva pues gracias a ello, hoy soy vocera de nuestros vecinos de Avenida Central que piden ser escuchados.
Algunos pensamos que si no vemos a la gente marginada, deja de existir, pero si consultamos al INEGI, nos daremos cuenta de que son la mayoría en nuestro país.
Hasta ayer, yo creía que el desborde del Río de los Remedios no me afectaba de manera directa, hoy la vida me enseno que todo lo que sucede, repercute de alguna manera en todos.
Mi primer intento sucedió de la siguiente manera:
Camine rumbo al lugar de los hechos. Converse brevemente con la mayoría de los vecinos que se encontraban en los autos y con la ñoñez que me caracteriza los invitaba a seguir siendo pacientes y rezar para que la situación se resolviera de la mejor manera.
Ustedes piensan que la gente se burlo de mi? Con alegría les comparto que tuve una muy buena respuesta a mi cursi convocatoria. Si bien no se tomaron de las manos para rezar, me regalaban una sonrisa cordial y me agradecían la sugerencia.
Llegue hasta la frontera en donde hombres y mujeres con palos en mano a quienes denominare “Inundados”, discutían con algunos automovilistas, que nos representaban y a quienes denominare “Secuestrados” Recé, envié Reiki, hice Ho opono pono, pero debo confesar que la frontera para mi, estaba a mas de 50 pasos de toda esta gente.
Sobre un puente peatonal se encontraban los “buenos para nada” ellos solo chiflaban y gritaban groserías, alentando a los inundados a amedrentar a los secuestrados.
Los buenos para nada, aconsejaban que derrumbaran unos de los arboles del camellón para asegurar el bloqueo. Ademas de parásitos, estúpidos! No siempre colocarte en un nivel mas elevado te ilumina.
Uno de los inundados pidió a gritos que le pasaran un machete porque pretendía derrumbar un árbol cuyo firme y robusto tronco, media unos 80 centímetros de radio.
Yo pensaba que era mas probable que llegara el señor Pena Nieto junto con la Gaviotica a que pudieran cortar el hermoso árbol con el machete.
Pero en cuanto vi que venia aquel joven inundado, con su machete cual antorcha, decidí regresar al auto saludando de nuevo a mis vecinos en el trayecto.
Seguí leyendo.
Adriana imperturbable.
Los inundados abortaron la operación “Derrumbe de árbol”
Algunos dirigentes secuestrados regresaron a sus autos.
Cuando llevábamos dos horas. Respire y decidí que esta vez vencería el miedo y llegaría hasta los lideres de ambos bandos intentando dialogar con ellos y ayudarlos a encontrar una solución.
En el trayecto, ya mis vecinos me saludaban con mayor familiaridad.
Mi segundo intento, me permitio aprender muchas cosas, que hoy pongo a su servicio y les pido que veamos a nuestros hermanos de Avenida Central con los mismos ojos que miramos a nuestros hermanos de Haití o a nuestros hermanos Saharahuis.
Mi abuelita decía: No seas candil de la calle y oscuridad de tu casa.
A medida que me acercaba al ojo del huracán, sentía tremendo escalofrío y no podía pasar por alto que correr no es una de mis cualidades, así que tome la responsabilidad de mis actos y medí las posibles consecuencias.
Me abrí paso entre la gente que aunque discutía, no me provocaban temor y logre pararme entre los lideres inundados y los de nuestros secuestrados.
Los diálogos hablaran por si solos y ustedes sabrán en su corazón, que hacer con esta información para no ser indiferentes a lo que nos sucede a los mexicanos.
Laura-
Hola! Buenas tardes.
Alguien me podría informar porque nos tienen secuestrados?
Cual es la demanda?
Inundado 1-
El Río se desbordo y nuestras casas están inundadas!
Y el !@#$% gobierno no nos hace caso!
Secuestrado 1-
Pues si!
Pero yo que !@#$$% tengo que ver!
Ahora que empiece a llover, hasta tu !@#$%^ madre se va a morir ahogada.
Laura-
Señores!
Lamento que tu casa este inundada y comprendo que exijas atención a tu demanda, pero creo que afectando a otras personas, lo único que haces es !@#$%^ a tus paisanos de la misma manera que sientes que el gobierno te !@#$%^ a ti.
Y usted señor, no se ha puesto a pensar que lo que les sucede a estas personas, le esta sucediendo a usted, me esta sucediendo a mi, nos esta sucediendo a los mexicanos?
Secuestrado 1-
Pero no es mi !@@##$%^ culpa!
La culpa es del !@#$%^ de Felipe Calderon que hace puras !@#$$%^!
Laura-
No es culpa de nadie señor!
Que el río haya sobrepasado su nivel, es consecuencia de las lluvias,
Que no se le de mantenimiento y que no tengamos un buen sistema de desagüe es responsabilidad del gobierno que nosotros elegimos y que se roba nuestros impuestos, pero que sea aun mas deficiente el sistema de drenaje, es responsabilidad de todos los mexicanos que tiran la basura en la calle.
Ya vio a su alrededor? Cuanta basura hay?
Silencio
Inundado 2-
Tiene razón señora. Todos en menor o mayor grado tenemos la culpa pero para usted es muy fácil porque no vive aquí y no tiene que tener a sus hijos subidos en el closet para que no se llenen de aguas puercas y se enfermen.
Todas mis cosas se mojaron y ya no sirven.
Mis muebles se echaron a perder.
Hasta hoy, me estoy secando.
(Se levanto el pantalón hasta la rodilla y se quito el zapato. Su piel era de tez morena y juro que de la rodilla a la punta del pie, la piel era blanquizca remojada, como cuando te pasas horas y horas en la alberca y las yemas de los dedos se te arrugan y se ponen blancas).
Inundado1 -
Hemos hablado con el delegado, con el mero mero del municipio y no nos hacen caso por eso hasta que no venga el !@#$%% de Pena Nieto, no nos vamos a mover de aquí, así pasen 3 días!
Inundado 2-
A ver señores, vamos a organizarnos.
Si no somos ciudadanos de segundo nivel.
Con desorden no vamos a arreglar nada.
Vamos a ponernos de acuerdo.
Varios inundados.
NO NOS VAMOS A QUITAR! QUEREMOS SOLUCION! Tenemos frio en las noches! Perdimos todo!
Laura-
Lo único que quiero decir, es que a los que están robando la libertad de transitar, somos como ustedes, y no se están dando cuenta de que al afectarnos a nosotros, están afectando a los suyos en lugar de exigir soluciones de manera inteligente. Esta muy bien que se manifiesten, que no se dejen, que exijan y deseo desde el fondo de mi corazón que valga la pena estar secuestrada y que así logren que los escuchen pero lamento decirles que no será así.
Inundado 1-
Lo que pasa es que no es lo mismo que se inunde en Valle Dorado, donde la gente tiene lana, ahì si que les ayudaron rápido, llegaron las cámaras de televisa, le pagaron sus cosas.
Laura-
Ya se porque estoy aquí hermano!
Yo vivo cerca de Valle Dorado y te digo que lo que viste en la tele no se parece a la realidad.
Una de mis amigas vive en Santa Mónica, su casa se inundó y al mismo tiempo que manifestaban su demanda al gobierno que, como siempre, no pudo dar una respuesta oportuna; ellos se unieron para tratar de desasolvar sus casas y rescatar lo rescatable.
Y a los de Valle Dorado les llevo mucho tiempo resolver su situación, a su nivel vivieron pérdidas y no es cierto que les pagaron todo y a todos.
Deberían unirse todos ustedes con cubetas y hacer una vaya humana para sacar lo mas que se pueda del agua de sus casas, mientras otros se manifiestan frente a la casa u oficina del responsable, sin rendirse hasta que cubran su demanda.
Inundado 3-
Yo creo que Pena Nieto no va a venir!
De nada sirve lo que estamos haciendo!
Mejor vamos a quitarnos!
Varios inundados-
NO NOS VAMOS A QUITAR! QUEREMOS SOLUCION!
Laura-
Si logran sacar un metro del nivel de agua de sus casas, sera una ganancia en lugar de perder energía en este lugar. Guarden sus palos que solo nos hacen sentir amenazados y asustados a nosotros que somos de ustedes. Ahora me regreso a mi auto, les deseo buena suerte.
Casi una hora después, algunos de los inundados, obligaron a sus compañeros a liberar un carril y por fin pudimos seguir nuestro camino.
A pesar de los gritos, la desesperación y la frustración de inundados y secuestrados, nadie se golpeo, nadie utilizo los palos, nadie asalto los autos, y lo crean o no, nadie toco un clatson. Esto me ayudo a romper paradigmas y me hizo crecer.
Pude comprender que toda esa gente que es mi gente simplemente quiere ser escuchada, quiere pertenecer, quiere tener una mejor calidad de vida y busca herramientas.
Si los hubieran alentado a pelear lo habrían hecho, si los invitan a dialogar, lo hacen.
Están necesitados de amor igual que tu, igual que yo.
Si los ignoro, los rechazo y los juzgo, estoy haciéndolo conmigo misma.
Y los pensamientos y palabras que les dedique, será lo que reciba.
No solo la gente de piel blanca y lozana; vestida de blanco; reunida en un lujoso salón de meditación; es capaz de elevar la vibración.
Eramos un grupo de gente en un lugar nada agradable; sin vestidos de igual color; vibrando lo mas alto que nos era posible; hermanados a nuestra manera; conociéndonos unos a otros; tratando de comprendernos y dándole solución a un conflicto de una manera pacifica aun cuando manifestábamos nuestra frustración y nos aventamos varios !@@#$%.
Una simple colilla de cigarro que tires en Bosques de las Lomas, Avenida Central, Lomas Verdes, La Condesa, Polanco, Cd. Neza ó Insurgentes, afectará tarde o temprano a los tuyos.
Gracias por leerme. Si esto sirve para que te solidarices con tus hermanos mexicanos me hace feliz, si sirve para llamar tu atención porque quiero tu aceptación también me hace feliz ja ja ja.
Besos.
Laura.
domingo, 10 de enero de 2010
52 segundos
Crayolas,
Hoy 9 de enero de 2010, he vivido una de las experiencias mas intensas de mi vida y se que si mi amiga Mago estuviera aquí, me diría que siempre digo lo mismo lo cual me lleva a reflexionar sobre lo afortunada que soy al tener una vida con tantas experiencias que me hacen sentir viva.
Como tantas veces, quiero compartirlo porque es tan grande, que necesito darle salida y repartirlo o moriré explotando como un globo que excede su capacidad.
Para compartir 52 segundos del día de hoy, es necesario narrar los antecedentes ya que no conozco el lenguaje para describir lo que en esos segundos me sucedió.
Hace muchos años que me refiero a los indigentes como mis amiguitos y es que tengo un especial interés por el estilo de vida de estas personas. Los he observado y busco sus miradas. He encontrado miradas perdidas, alejadas de su principio de realidad, simplemente deambulando por las calles; también he reconocido aquellas que son inteligentes pero malvadas, algunas de ellas han sido condescendientes y sabias, como plantadas a propósito para cuidar de los otros indigentes.
Hay un personaje en particular que adopte como “Mi amiguito”. He sido testigo de varios momentos de su cotidianidad durante los últimos 6 años. Su territorio esta ubicado sobre el camellón del circuito interior, a la altura de Río San Joaquín.
Debido al intenso transito de la zona, muchas veces lo he podido observar hasta por 5 minutos y me he percatado de que le gusta mirar el periódico y no me sorprendería que le guste leerlo; su armario esta compuesto por bolsas plásticas del súper, que ata a la malla ciclónica y tengo la sensación de que las clasifica según su contenido. En invierno todo lo guarda bajo los pilares que sostienen la parte elevada del circuito. Y una de sus bondades es mantener limpia una buena área del camellón pues recolecta toda la basura que los automovilistas y vendedores ambulantes generan.
Mucha gente pensara que lo único que hace es llevarla toda a su territorio y crear una especie de basurero, yo creo que el consume toda esa basura que forma parte de su hogar.
Un día que pase por el lugar, me di cuenta de que estaba defecando y esto va a sonar espantoso para muchos, pero lejos de sentir repulsión tuve la sensación de que había compartido una intimidad extrema con aquel personaje.
Se convirtió en alguien tan especial en mi vida que esta en mis oraciones y muchas de mis meditaciones se las he dedicado a el. En las noches de invierno que son dolorosas, encuentro alivio al pensar en lo poco que requiere mi amigo para existir, valorando la comodidad y calidez de mi cama.
Muchas veces tuve la intensión de llevarle comida, ropa o cobijas pero antes de hacerlo me preguntaba si no era mi soberbia y ego tratando de llevar ayuda donde no la han solicitado pues todos somos responsables de la manera en que deseamos transitar por esta línea del tiempo. Además como suele suceder cuando actúas desde el ego, al principio le llevaría algo cada mes y después me olvidaría o no seria una de mis prioridades y tal vez ya habría creado una expectativa en mi amigo que se vería frustrada ante mi abandono. Otra posibilidad era que el se sintiera invadido porque lo que para mi es un espacio publico o un tramo de camellón, para el representa su territorio o tal vez deba decir su hogar, en fin, decidí que lo único que ayuda y no daña al prójimo, son las oraciones y el amor incodicional a distancia, así que hasta hoy, es lo único que le había regalado a mi amigo.
Otra cadena de acontecimientos que es importante contarles antes de compartir mis 52 segundos es la siguiente:
En el mes de diciembre de 2009, en un lapso de 20 días, fui testigo de la muerte de 3 de mis amiguitos. Asumo que fue el frío quien les abrió la puerta de la trascendencia. El común denominador era que todos estaban boca abajo. La primera, una mujer mayor; en la escalinata de una iglesia, la policía y algunas personas la rodeaban; el segundo amigo, yacìa sobre la fuente que esta en la entrada al circuito interior si vienes de ejercito nacional y la ultima la ví en el parque que se encuentra frente a Plaza Satélite. También la policía y ambulancia estaban presentes.
Debido a que muchas veces pienso en las razones por las cuales mis amigos viven en esas circunstancias, me afecto de manera especial el hecho de haber visto a estas 3 personas en tan corto lapso de tiempo, supe que se trataba de una señal y como siempre, esperaba intrigada pero entusiasmada, el significado en el tiempo perfecto.
La respuesta llego ayer vienes, 8 de enero. Y esta será mi ultima experiencia narrada antes de contarles sobre mis 52 intensos y maravillosos segundos.
Necesitábamos entregar unas muestras a dos de nuestros clientes, ambos se encuentran en la zona de Polanco. Adriana manejaba y cuando pasamos por la casa de mi amiguito, me di cuenta de que estaba acostado de lado, con su carita sobre sus manos, sin cobija y yo asumí que tenia mucho frío. Eran aproximadamente las 2 de la tarde pero la temperatura era baja y empezaba a llover.
El estomago se me encogió y el corazón me palpito a un ritmo acelerado, puedo asegurar que si lo hubiera visto boca abajo le habría pedido a Adriana que parara el auto para asegurarme de que estaba vivo.
Le comente a Adriana que esta vez si deseaba llevarle una cobija porque el frío de este invierno ha sido muy intenso y ella me comento que justamente tenia tres cobijitas ligeras que tenia para donar y me ofreció llevarme al día siguiente.
Aquí entonces lo que deseo compartir. Solo fueron 52 segundos, pero fue un momento eterno que me ha transformado.
Después de la comida de cumpleaños de nuestra amiga Marychuy, Adriana cumplió su promesa y aun cuando jugaba su equipo favorito y llovía, me llevo con cobijas en mano hasta la casa de mi amigo.
En el camino, poco antes de llegar, impuse en las cobijas de mi amigo, símbolos Reiki y toda la energía positiva y amorosa de la que soy capaz de generar.
Adriana detuvo el auto frente a la casa de mi amigo.
Sentía que el corazón se me salía del pecho y la adrenalina comenzaba a invadir mi cuerpo.
Baje del auto, atravesé la calle y me acerque de la manera mas respetuosa y cuidadosa posible.
Estaba a tres metros de mi amigo que dormía placidamente sobre una cama de periódico y envuelto en una especie de capullo de plástico negro, mi imaginación y creatividad viaja a la velocidad de la luz, así que en instantes tuve la fantasía de que aquel ser envuelto en ese capullo de plástico negro un día se convertiría en un ángel luminoso y hermoso.
Por un extremo se asomaba su cabello lleno de rastas y por el otro su pantorrilla desnuda y su piecito dentro de algo que alguna vez fue un zapato tenis. Seguramente olía muy mal debido a su inexistente higiene personal y el montón de basura que compone su casa pero para mi fortuna perdí casi todo el sentido del olfato y visualmente era una poesía. Me invadía la emoción de estar tan cerca de mi amigo después de tantos años.
Le grite tres veces: “Hola Amigo!”... “Buenas noches Amigo!” … “Amigo, estoy aquí!” pero no despertó.
Me acerque caminando despacio pero el miedo se apodero de mi y una voz interna, de esas que te impiden vivir en amor, me decía: “Cuidado!, que tal que despierta y te ataca! O que tal que te sale una rata y te muerde! O tal vez te puedes contagiar de algo mortal!”
Para este momento mi corazón ya no quería salirse del pecho, casi no latía de hecho.
Vencí el miedo y di un paso más. Lo mire y en mi mente se aglutinaron todos los recuerdos de los cientos de veces que lo había visto a través de la ventanilla del auto y visualizado en mis meditaciones.
El amor volvió a surgir y ya estaba a un metro de distancia. Comencé a tararear un arrullo de cuna y extendí la primer cobija. Aunque mi intención era la de arroparlo, la verdad es que casi aventé la cobijita sobre su pierna desnuda; seguí arrullándolo y aventé la segunda cobijita sobre su cintura.
En el momento en que caía sobre su espalda la última cobijita, levanto la cabeza sin sacar los brazos del capullo y entonces sucedió.
Me miro de una manera que no puedo explicar. Estábamos ahí, mirándonos y no se el, pero yo lo sentí todo de golpe. Como si juntara la primera vez que me acaricio mi madre, el día que logre patinar sin caerme, la noche que Santa Claus me trajo el mejor regalo, Experimentar a Dios en mi, Hacer el amor con el ser amado y sentirte correspondida, Avanzar en mi clase de Yoga, Leer a Schoppenhauer, Comer mi pastel favorito, Estar frente al Taj Majal, El amor de mi padre, Jugar Farmville, El día que mi sobrino Marco Antonio de 5 anos, me dijo “Te amo” , visitar el refugio de perros, Que Adriana me enseñara la importancia de unas estampitas de gallinita, Saber que soy valiosa, Vibrar en la frecuencia de mi color favorito, Ganar mi primer sueldo...
Aunque llenara 1000 hojas de los mejores eventos de mi vida no podría darle nombre a esta sensación nueva que su mirada me hizo experimentar.
Le dije en voz baja, que solo estaba ahí para arroparle y que tuviera menos frío y el asintió con la cabeza.
No dejo de mirarme hasta que llegue de nuevo al auto y antes de subirme me despedí con la mano y le mande un beso. Entonces volvió a acostarse y Adriana me trajo a mi casa.
No se como se llama, quienes son sus padres, como decidió vivir en estas circunstancias, no se nada de el, solo se que hoy tuvimos un amoroso encuentro que no voy a olvidar nunca y que tal vez no se repita. Se que yo quería darle algo y el me dio uno de los mas hermosos regalos que he podido recibir.
No creo en las casualidades. Para terminar con este escrito, les comparto que mi amigo Mauricio me presto hace mas de un mes una película que no había podido ver. Hoy decidí verla y estoy segura de que no la habría comprendido como hoy si no hubiera tenido mis 52 segundos de amor incondicional con mi “Hermano”
La película se llama “El increible Castillo Bagabundo” de Hayao Miyazaki. Es una joya y se las recomiendo.
Gracias por dejarme compartir y que 2010 sea un periodo de plenitud, éxito y amor para los habitantes de este planeta.
Con todo mi amor,
Laura Magdalena.
Pd. Mi Lap Top no tiene acentos ni la letra favorita de mi amiga Atenea, la letra previa a la “o”. Pido disculpas si incomoda leer el texto con tantas faltas de ortografía y mi mala redacción.
Hoy 9 de enero de 2010, he vivido una de las experiencias mas intensas de mi vida y se que si mi amiga Mago estuviera aquí, me diría que siempre digo lo mismo lo cual me lleva a reflexionar sobre lo afortunada que soy al tener una vida con tantas experiencias que me hacen sentir viva.
Como tantas veces, quiero compartirlo porque es tan grande, que necesito darle salida y repartirlo o moriré explotando como un globo que excede su capacidad.
Para compartir 52 segundos del día de hoy, es necesario narrar los antecedentes ya que no conozco el lenguaje para describir lo que en esos segundos me sucedió.
Hace muchos años que me refiero a los indigentes como mis amiguitos y es que tengo un especial interés por el estilo de vida de estas personas. Los he observado y busco sus miradas. He encontrado miradas perdidas, alejadas de su principio de realidad, simplemente deambulando por las calles; también he reconocido aquellas que son inteligentes pero malvadas, algunas de ellas han sido condescendientes y sabias, como plantadas a propósito para cuidar de los otros indigentes.
Hay un personaje en particular que adopte como “Mi amiguito”. He sido testigo de varios momentos de su cotidianidad durante los últimos 6 años. Su territorio esta ubicado sobre el camellón del circuito interior, a la altura de Río San Joaquín.
Debido al intenso transito de la zona, muchas veces lo he podido observar hasta por 5 minutos y me he percatado de que le gusta mirar el periódico y no me sorprendería que le guste leerlo; su armario esta compuesto por bolsas plásticas del súper, que ata a la malla ciclónica y tengo la sensación de que las clasifica según su contenido. En invierno todo lo guarda bajo los pilares que sostienen la parte elevada del circuito. Y una de sus bondades es mantener limpia una buena área del camellón pues recolecta toda la basura que los automovilistas y vendedores ambulantes generan.
Mucha gente pensara que lo único que hace es llevarla toda a su territorio y crear una especie de basurero, yo creo que el consume toda esa basura que forma parte de su hogar.
Un día que pase por el lugar, me di cuenta de que estaba defecando y esto va a sonar espantoso para muchos, pero lejos de sentir repulsión tuve la sensación de que había compartido una intimidad extrema con aquel personaje.
Se convirtió en alguien tan especial en mi vida que esta en mis oraciones y muchas de mis meditaciones se las he dedicado a el. En las noches de invierno que son dolorosas, encuentro alivio al pensar en lo poco que requiere mi amigo para existir, valorando la comodidad y calidez de mi cama.
Muchas veces tuve la intensión de llevarle comida, ropa o cobijas pero antes de hacerlo me preguntaba si no era mi soberbia y ego tratando de llevar ayuda donde no la han solicitado pues todos somos responsables de la manera en que deseamos transitar por esta línea del tiempo. Además como suele suceder cuando actúas desde el ego, al principio le llevaría algo cada mes y después me olvidaría o no seria una de mis prioridades y tal vez ya habría creado una expectativa en mi amigo que se vería frustrada ante mi abandono. Otra posibilidad era que el se sintiera invadido porque lo que para mi es un espacio publico o un tramo de camellón, para el representa su territorio o tal vez deba decir su hogar, en fin, decidí que lo único que ayuda y no daña al prójimo, son las oraciones y el amor incodicional a distancia, así que hasta hoy, es lo único que le había regalado a mi amigo.
Otra cadena de acontecimientos que es importante contarles antes de compartir mis 52 segundos es la siguiente:
En el mes de diciembre de 2009, en un lapso de 20 días, fui testigo de la muerte de 3 de mis amiguitos. Asumo que fue el frío quien les abrió la puerta de la trascendencia. El común denominador era que todos estaban boca abajo. La primera, una mujer mayor; en la escalinata de una iglesia, la policía y algunas personas la rodeaban; el segundo amigo, yacìa sobre la fuente que esta en la entrada al circuito interior si vienes de ejercito nacional y la ultima la ví en el parque que se encuentra frente a Plaza Satélite. También la policía y ambulancia estaban presentes.
Debido a que muchas veces pienso en las razones por las cuales mis amigos viven en esas circunstancias, me afecto de manera especial el hecho de haber visto a estas 3 personas en tan corto lapso de tiempo, supe que se trataba de una señal y como siempre, esperaba intrigada pero entusiasmada, el significado en el tiempo perfecto.
La respuesta llego ayer vienes, 8 de enero. Y esta será mi ultima experiencia narrada antes de contarles sobre mis 52 intensos y maravillosos segundos.
Necesitábamos entregar unas muestras a dos de nuestros clientes, ambos se encuentran en la zona de Polanco. Adriana manejaba y cuando pasamos por la casa de mi amiguito, me di cuenta de que estaba acostado de lado, con su carita sobre sus manos, sin cobija y yo asumí que tenia mucho frío. Eran aproximadamente las 2 de la tarde pero la temperatura era baja y empezaba a llover.
El estomago se me encogió y el corazón me palpito a un ritmo acelerado, puedo asegurar que si lo hubiera visto boca abajo le habría pedido a Adriana que parara el auto para asegurarme de que estaba vivo.
Le comente a Adriana que esta vez si deseaba llevarle una cobija porque el frío de este invierno ha sido muy intenso y ella me comento que justamente tenia tres cobijitas ligeras que tenia para donar y me ofreció llevarme al día siguiente.
Aquí entonces lo que deseo compartir. Solo fueron 52 segundos, pero fue un momento eterno que me ha transformado.
Después de la comida de cumpleaños de nuestra amiga Marychuy, Adriana cumplió su promesa y aun cuando jugaba su equipo favorito y llovía, me llevo con cobijas en mano hasta la casa de mi amigo.
En el camino, poco antes de llegar, impuse en las cobijas de mi amigo, símbolos Reiki y toda la energía positiva y amorosa de la que soy capaz de generar.
Adriana detuvo el auto frente a la casa de mi amigo.
Sentía que el corazón se me salía del pecho y la adrenalina comenzaba a invadir mi cuerpo.
Baje del auto, atravesé la calle y me acerque de la manera mas respetuosa y cuidadosa posible.
Estaba a tres metros de mi amigo que dormía placidamente sobre una cama de periódico y envuelto en una especie de capullo de plástico negro, mi imaginación y creatividad viaja a la velocidad de la luz, así que en instantes tuve la fantasía de que aquel ser envuelto en ese capullo de plástico negro un día se convertiría en un ángel luminoso y hermoso.
Por un extremo se asomaba su cabello lleno de rastas y por el otro su pantorrilla desnuda y su piecito dentro de algo que alguna vez fue un zapato tenis. Seguramente olía muy mal debido a su inexistente higiene personal y el montón de basura que compone su casa pero para mi fortuna perdí casi todo el sentido del olfato y visualmente era una poesía. Me invadía la emoción de estar tan cerca de mi amigo después de tantos años.
Le grite tres veces: “Hola Amigo!”... “Buenas noches Amigo!” … “Amigo, estoy aquí!” pero no despertó.
Me acerque caminando despacio pero el miedo se apodero de mi y una voz interna, de esas que te impiden vivir en amor, me decía: “Cuidado!, que tal que despierta y te ataca! O que tal que te sale una rata y te muerde! O tal vez te puedes contagiar de algo mortal!”
Para este momento mi corazón ya no quería salirse del pecho, casi no latía de hecho.
Vencí el miedo y di un paso más. Lo mire y en mi mente se aglutinaron todos los recuerdos de los cientos de veces que lo había visto a través de la ventanilla del auto y visualizado en mis meditaciones.
El amor volvió a surgir y ya estaba a un metro de distancia. Comencé a tararear un arrullo de cuna y extendí la primer cobija. Aunque mi intención era la de arroparlo, la verdad es que casi aventé la cobijita sobre su pierna desnuda; seguí arrullándolo y aventé la segunda cobijita sobre su cintura.
En el momento en que caía sobre su espalda la última cobijita, levanto la cabeza sin sacar los brazos del capullo y entonces sucedió.
Me miro de una manera que no puedo explicar. Estábamos ahí, mirándonos y no se el, pero yo lo sentí todo de golpe. Como si juntara la primera vez que me acaricio mi madre, el día que logre patinar sin caerme, la noche que Santa Claus me trajo el mejor regalo, Experimentar a Dios en mi, Hacer el amor con el ser amado y sentirte correspondida, Avanzar en mi clase de Yoga, Leer a Schoppenhauer, Comer mi pastel favorito, Estar frente al Taj Majal, El amor de mi padre, Jugar Farmville, El día que mi sobrino Marco Antonio de 5 anos, me dijo “Te amo” , visitar el refugio de perros, Que Adriana me enseñara la importancia de unas estampitas de gallinita, Saber que soy valiosa, Vibrar en la frecuencia de mi color favorito, Ganar mi primer sueldo...
Aunque llenara 1000 hojas de los mejores eventos de mi vida no podría darle nombre a esta sensación nueva que su mirada me hizo experimentar.
Le dije en voz baja, que solo estaba ahí para arroparle y que tuviera menos frío y el asintió con la cabeza.
No dejo de mirarme hasta que llegue de nuevo al auto y antes de subirme me despedí con la mano y le mande un beso. Entonces volvió a acostarse y Adriana me trajo a mi casa.
No se como se llama, quienes son sus padres, como decidió vivir en estas circunstancias, no se nada de el, solo se que hoy tuvimos un amoroso encuentro que no voy a olvidar nunca y que tal vez no se repita. Se que yo quería darle algo y el me dio uno de los mas hermosos regalos que he podido recibir.
No creo en las casualidades. Para terminar con este escrito, les comparto que mi amigo Mauricio me presto hace mas de un mes una película que no había podido ver. Hoy decidí verla y estoy segura de que no la habría comprendido como hoy si no hubiera tenido mis 52 segundos de amor incondicional con mi “Hermano”
La película se llama “El increible Castillo Bagabundo” de Hayao Miyazaki. Es una joya y se las recomiendo.
Gracias por dejarme compartir y que 2010 sea un periodo de plenitud, éxito y amor para los habitantes de este planeta.
Con todo mi amor,
Laura Magdalena.
Pd. Mi Lap Top no tiene acentos ni la letra favorita de mi amiga Atenea, la letra previa a la “o”. Pido disculpas si incomoda leer el texto con tantas faltas de ortografía y mi mala redacción.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)