miércoles, 10 de febrero de 2010

El Famoso Efecto Mariposa


Hola cayolas,

Creo que todos los que habitamos este hermoso, fascinante y complejo planeta azul, coincidimos en que todos los días vivimos experiencias trascendentales que nos ayudan a aprender algo mas sobre nosotros mismos y por añadidura sobre los demás.

En mi caso, hoy sábado 6 de febrero, fue uno de esos días que yo llamo: “Un día de examen sorpresa en la escuela de la vida”.

Me levante a las 9:00 a.m. media hora después de lo planeado. Con prisa ventile mi habitación, tendí mi cama, me duche, me vestí y salí corriendo sin desayunar para tratar de llegar a la oficina a las 10:00 a.m. como lo habíamos acordado Adriana y yo.

Llegue 10 minutos retrasada creyendo que seria intrascendente, aun cuando la vida se ha encargado de enseñarme que no existe acto alguno que no tenga un efecto fundamental en mi y en los demás. El famoso efecto mariposa.

Adriana ya me esperaba en la puerta. Me subí al auto y nos dirigimos hacia nuestra primera escala del dia. Un proveedor por la zona de Vallejo para recoger unos artículos promocionales.

Llegamos al taller, los artículos estaban listos pero la factura no. Mi eterno dialogo interno me exigía tomar una decisión sobre esperar la factura o regresar por ella la próxima semana ya que nuestra siguiente tarea era la de recoger unos reconocimientos a las 12:00 p.m., con un proveedor que se encuentra en Texcoco. Una vez mas, creí que 5 minutos no marcarían ninguna diferencia y decidí esperar por la factura.

Me subí al auto de nuevo y Adriana me comento que había traído mi libro de José Saramago, titulado “Caín” porque lo había olvidado en mi escritorio y ella sabia que quería leerlo este fin de semana. Lo agradecí pero no sabia lo importante que se volvería este hecho.

Como soy una copiloto de mediano desempeño, siempre me esfuerzo por realizar mi mejor papel y ponía mucha atención en el mapa y las señales con las que debía apoyar a Adriana.

Llegamos hasta el aeropuerto sin contratiempos pero en uno de los puntos para tomar la autopista a Texcoco, un par de patrullas obstruían el paso. Nos detuvimos y le pedimos al oficial que nos ayudara a diseñar un nuevo mapa para llegar a Texcoco por las vías alternas.

Seguimos el nuevo camino trazado, hasta llegar a una zona habitacional por Avenida Central.

Comenzaron a detenerse los autos debido a un bloqueo fuera de nuestro campo visual a unos cien metros de distancia. 2 minutos habrían hecho la diferencia. Nosotras viajábamos por el carril de baja velocidad. Tanto en carriles centrales como laterales, empezaron a detenerse los coches. Minutos después, dos helicópteros sobrevolaban la zona.

Adriana y yo especulamos y creímos que se trataba de algún accidente y que como en anteriores experiencias, habría que esperar unos minutos en lo que liberaban algún carril para darnos paso.

En ese momento agradecí que Adriana hubiera traído mi divertido libro de Saramago. Ofrecí leer en voz alta pero ella prefirió escuchar la radio.

15 minutos después, la gente al rededor comenzó a apagar los motores de sus autos y algunas de estas personas bajaban de los mismos para acercarse al lugar e investigar.

Fue hasta ese momento que mis prejuicios afloraron. Con un panéo visual me percate de mi escenario. Del lado izquierdo podía ver pasar el Metro; de mi lado derecho un camellón lleno de arena mezclado con pasto seco eran la base de decenas de popo de perro, botellas de plástico, colillas de cigarro, bolsas de polietileno y algunas otras cosas amorfas. Después del camellón, dos carriles laterales con camiones de redilas, mayor numero de autos de modelos antiguos que recientes y sobre la banqueta algunos comercios y casas que parecen cajitas de zapatos pintadas de colores brillantes, decoradas con grafitis. Ninguna tenia una bonita fachada.

Yo vivo en una colonia de interés social, en Lomas Verdes y pertenezco a la clase media, así me he auto etiquetado, durante la mayor parte de mi vida. Y en el medio social en el que me desenvuelvo cotidianamente, he aprendido algunas cosas.

Por ejemplo: En el tiempo en el que quise pertenecer a una religión, en misa me ensenaban que la gente “pobre” que vive en lugares como en el que hoy me encontraba, es mi prójimo y hay que rezar por ellos y ayudarles cuando lo necesitan pero cuando salia de la iglesia y me subía a mi auto, me ensenaban, que si por alguna circunstancia, durante algún alto en el semáforo, veía aparecer a alguno de estos individuos, debía subir todos los vidrios, poner los seguros, esconder el bolso debajo del asiento y por ningún motivo voltear a verlos. Pues son las personas que te roban, las que te secuestran, es decir, los prójimos incómodos.

Como me di cuenta de que el 95% de las personas en los autos, en las calles y sobre los puentes peatonales encajaban en este perfil, comencé a sentirme nerviosa. Saque las antenas y estaba muy alerta. Observaba a mi alrededor y comenté con Adriana algo que me rompió el esquema.

Todas, absolutamente, todas las personas, tenían una actitud pacifica, aun los enojados, se manifestaban de manera cabal. Nuestros vecinos del lado derecho, cuatro hombres, de esos que me han ensenado que si te los encuentras a tu paso, mejor rezas y caminas lo mas rápido que puedas, encontraron una tienda de abarrotes, compraron tortillas, refrescos, pan bimbo, jamón y mayonesa y sobre el camellón antes descrito, hicieron un pic-nic con fondo musical que provenían de la radio de su camión de redilas. Nuestros vecinos del lado izquierdo, sacaron refrescos y vasos y permitieron a sus niños pequeños, pasear entre los autos.

El vecino de enfrente, de plano cerro su auto y se fue rumbo a aquello que fuera, que nos bloqueaba el paso.

Yo seguí leyendo, pretendiendo que no me percataba de los hombres vestidos con camisetas sin mangas y actitud voluntariosa que se paseaban mirando hacia el interior de los autos. Salían de las calles de la colonia afectada.

Me daba seguridad la actitud de tolerancia y paciencia que demostraba Adriana ante nuestro principio de realidad pero estaba con un ojo al libro y otro al garabato.

Después de media hora, con el auto apagado, sin aire acondicionado y bajo el rayo de sol, decidimos abrir las ventanas, dejando de lado lo aprendido. Le pregunte a un par de hombres que regresaban del origen del bloqueo y nos informaron que los vecinos de la zona, habían colocado una barricada que bloqueaba el paso y habían decidido no retirarla, hasta que no llegara el señor Pena Nieto en persona.

Dijeron que tenían palos y manifestaban su molestia al no recibir ayuda.

Que debido al desborde del Río “Los Remedios”, sus hogares estaban inundados de aguas negras.

Lo de los palos de escoba me asusto, pero que no nos dejarían pasar hasta que llegara Pena Nieto me puso peor.

Después de 45 minutos, “Caín” de Saramago comenzó a parecerme una lectura interactiva.

Un párrafo me hizo despertar y darme cuenta de que estaba ahí, sentada, siendo espectadora, lamentando mi situación, quejándome internamente, sin hacer nada al respecto.

Me arme de valor y tome la decisión.

Mi terapeuta me dirá que estoy hoy , aquí, escribiendo esto y compartiéndolo con ustedes, porque tengo una terrible necesidad de llamar la atención y ser aceptada. Y lo que pienso al respecto, es que hasta los desordenes psicológicos tienen su parte positiva pues gracias a ello, hoy soy vocera de nuestros vecinos de Avenida Central que piden ser escuchados.

Algunos pensamos que si no vemos a la gente marginada, deja de existir, pero si consultamos al INEGI, nos daremos cuenta de que son la mayoría en nuestro país.

Hasta ayer, yo creía que el desborde del Río de los Remedios no me afectaba de manera directa, hoy la vida me enseno que todo lo que sucede, repercute de alguna manera en todos.

Mi primer intento sucedió de la siguiente manera:

Camine rumbo al lugar de los hechos. Converse brevemente con la mayoría de los vecinos que se encontraban en los autos y con la ñoñez que me caracteriza los invitaba a seguir siendo pacientes y rezar para que la situación se resolviera de la mejor manera.

Ustedes piensan que la gente se burlo de mi? Con alegría les comparto que tuve una muy buena respuesta a mi cursi convocatoria. Si bien no se tomaron de las manos para rezar, me regalaban una sonrisa cordial y me agradecían la sugerencia.

Llegue hasta la frontera en donde hombres y mujeres con palos en mano a quienes denominare “Inundados”, discutían con algunos automovilistas, que nos representaban y a quienes denominare “Secuestrados” Recé, envié Reiki, hice Ho opono pono, pero debo confesar que la frontera para mi, estaba a mas de 50 pasos de toda esta gente.

Sobre un puente peatonal se encontraban los “buenos para nada” ellos solo chiflaban y gritaban groserías, alentando a los inundados a amedrentar a los secuestrados.

Los buenos para nada, aconsejaban que derrumbaran unos de los arboles del camellón para asegurar el bloqueo. Ademas de parásitos, estúpidos! No siempre colocarte en un nivel mas elevado te ilumina.

Uno de los inundados pidió a gritos que le pasaran un machete porque pretendía derrumbar un árbol cuyo firme y robusto tronco, media unos 80 centímetros de radio.

Yo pensaba que era mas probable que llegara el señor Pena Nieto junto con la Gaviotica a que pudieran cortar el hermoso árbol con el machete.

Pero en cuanto vi que venia aquel joven inundado, con su machete cual antorcha, decidí regresar al auto saludando de nuevo a mis vecinos en el trayecto.

Seguí leyendo.

Adriana imperturbable.

Los inundados abortaron la operación “Derrumbe de árbol”

Algunos dirigentes secuestrados regresaron a sus autos.

Cuando llevábamos dos horas. Respire y decidí que esta vez vencería el miedo y llegaría hasta los lideres de ambos bandos intentando dialogar con ellos y ayudarlos a encontrar una solución.

En el trayecto, ya mis vecinos me saludaban con mayor familiaridad.

Mi segundo intento, me permitio aprender muchas cosas, que hoy pongo a su servicio y les pido que veamos a nuestros hermanos de Avenida Central con los mismos ojos que miramos a nuestros hermanos de Haití o a nuestros hermanos Saharahuis.

Mi abuelita decía: No seas candil de la calle y oscuridad de tu casa.

A medida que me acercaba al ojo del huracán, sentía tremendo escalofrío y no podía pasar por alto que correr no es una de mis cualidades, así que tome la responsabilidad de mis actos y medí las posibles consecuencias.

Me abrí paso entre la gente que aunque discutía, no me provocaban temor y logre pararme entre los lideres inundados y los de nuestros secuestrados.

Los diálogos hablaran por si solos y ustedes sabrán en su corazón, que hacer con esta información para no ser indiferentes a lo que nos sucede a los mexicanos.


Laura-
Hola! Buenas tardes.
Alguien me podría informar porque nos tienen secuestrados?
Cual es la demanda?

Inundado 1-
El Río se desbordo y nuestras casas están inundadas!
Y el !@#$% gobierno no nos hace caso!

Secuestrado 1-
Pues si!
Pero yo que !@#$$% tengo que ver!
Ahora que empiece a llover, hasta tu !@#$%^ madre se va a morir ahogada.

Laura-
Señores!
Lamento que tu casa este inundada y comprendo que exijas atención a tu demanda, pero creo que afectando a otras personas, lo único que haces es !@#$%^ a tus paisanos de la misma manera que sientes que el gobierno te !@#$%^ a ti.

Y usted señor, no se ha puesto a pensar que lo que les sucede a estas personas, le esta sucediendo a usted, me esta sucediendo a mi, nos esta sucediendo a los mexicanos?

Secuestrado 1-
Pero no es mi !@@##$%^ culpa!
La culpa es del !@#$%^ de Felipe Calderon que hace puras !@#$$%^!

Laura-
No es culpa de nadie señor!
Que el río haya sobrepasado su nivel, es consecuencia de las lluvias,
Que no se le de mantenimiento y que no tengamos un buen sistema de desagüe es responsabilidad del gobierno que nosotros elegimos y que se roba nuestros impuestos, pero que sea aun mas deficiente el sistema de drenaje, es responsabilidad de todos los mexicanos que tiran la basura en la calle.
Ya vio a su alrededor? Cuanta basura hay?


Silencio


Inundado 2-
Tiene razón señora. Todos en menor o mayor grado tenemos la culpa pero para usted es muy fácil porque no vive aquí y no tiene que tener a sus hijos subidos en el closet para que no se llenen de aguas puercas y se enfermen.

Todas mis cosas se mojaron y ya no sirven.
Mis muebles se echaron a perder.
Hasta hoy, me estoy secando.

(Se levanto el pantalón hasta la rodilla y se quito el zapato. Su piel era de tez morena y juro que de la rodilla a la punta del pie, la piel era blanquizca remojada, como cuando te pasas horas y horas en la alberca y las yemas de los dedos se te arrugan y se ponen blancas).

Inundado1 -
Hemos hablado con el delegado, con el mero mero del municipio y no nos hacen caso por eso hasta que no venga el !@#$%% de Pena Nieto, no nos vamos a mover de aquí, así pasen 3 días!

Inundado 2-
A ver señores, vamos a organizarnos.
Si no somos ciudadanos de segundo nivel.
Con desorden no vamos a arreglar nada.
Vamos a ponernos de acuerdo.

Varios inundados.
NO NOS VAMOS A QUITAR! QUEREMOS SOLUCION! Tenemos frio en las noches! Perdimos todo!

Laura-
Lo único que quiero decir, es que a los que están robando la libertad de transitar, somos como ustedes, y no se están dando cuenta de que al afectarnos a nosotros, están afectando a los suyos en lugar de exigir soluciones de manera inteligente. Esta muy bien que se manifiesten, que no se dejen, que exijan y deseo desde el fondo de mi corazón que valga la pena estar secuestrada y que así logren que los escuchen pero lamento decirles que no será así.

Inundado 1-
Lo que pasa es que no es lo mismo que se inunde en Valle Dorado, donde la gente tiene lana, ahì si que les ayudaron rápido, llegaron las cámaras de televisa, le pagaron sus cosas.

Laura-
Ya se porque estoy aquí hermano!
Yo vivo cerca de Valle Dorado y te digo que lo que viste en la tele no se parece a la realidad.

Una de mis amigas vive en Santa Mónica, su casa se inundó y al mismo tiempo que manifestaban su demanda al gobierno que, como siempre, no pudo dar una respuesta oportuna; ellos se unieron para tratar de desasolvar sus casas y rescatar lo rescatable.
Y a los de Valle Dorado les llevo mucho tiempo resolver su situación, a su nivel vivieron pérdidas y no es cierto que les pagaron todo y a todos.

Deberían unirse todos ustedes con cubetas y hacer una vaya humana para sacar lo mas que se pueda del agua de sus casas, mientras otros se manifiestan frente a la casa u oficina del responsable, sin rendirse hasta que cubran su demanda.

Inundado 3-
Yo creo que Pena Nieto no va a venir!
De nada sirve lo que estamos haciendo!
Mejor vamos a quitarnos!

Varios inundados-
NO NOS VAMOS A QUITAR! QUEREMOS SOLUCION!

Laura-
Si logran sacar un metro del nivel de agua de sus casas, sera una ganancia en lugar de perder energía en este lugar. Guarden sus palos que solo nos hacen sentir amenazados y asustados a nosotros que somos de ustedes. Ahora me regreso a mi auto, les deseo buena suerte.


Casi una hora después, algunos de los inundados, obligaron a sus compañeros a liberar un carril y por fin pudimos seguir nuestro camino.

A pesar de los gritos, la desesperación y la frustración de inundados y secuestrados, nadie se golpeo, nadie utilizo los palos, nadie asalto los autos, y lo crean o no, nadie toco un clatson. Esto me ayudo a romper paradigmas y me hizo crecer.

Pude comprender que toda esa gente que es mi gente simplemente quiere ser escuchada, quiere pertenecer, quiere tener una mejor calidad de vida y busca herramientas.

Si los hubieran alentado a pelear lo habrían hecho, si los invitan a dialogar, lo hacen.

Están necesitados de amor igual que tu, igual que yo.

Si los ignoro, los rechazo y los juzgo, estoy haciéndolo conmigo misma.

Y los pensamientos y palabras que les dedique, será lo que reciba.

No solo la gente de piel blanca y lozana; vestida de blanco; reunida en un lujoso salón de meditación; es capaz de elevar la vibración.

Eramos un grupo de gente en un lugar nada agradable; sin vestidos de igual color; vibrando lo mas alto que nos era posible; hermanados a nuestra manera; conociéndonos unos a otros; tratando de comprendernos y dándole solución a un conflicto de una manera pacifica aun cuando manifestábamos nuestra frustración y nos aventamos varios !@@#$%.

Una simple colilla de cigarro que tires en Bosques de las Lomas, Avenida Central, Lomas Verdes, La Condesa, Polanco, Cd. Neza ó Insurgentes, afectará tarde o temprano a los tuyos.

Gracias por leerme. Si esto sirve para que te solidarices con tus hermanos mexicanos me hace feliz, si sirve para llamar tu atención porque quiero tu aceptación también me hace feliz ja ja ja.

Besos.

Laura.

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